miércoles, 17 de noviembre de 2010

"Ya no hay locos", Paco Ibañez

Este disco de Paco Ibañez grabado en 1990 fue el último de este intérprete que se editó en Argentina; después vinieron cinco más que nuestras discográficas prefieron evitar, entre ellos Fue ayer, donde interpreta un repertorio latino americano y Oritzen un disco de recuerdos de infancia cantado en su idioma materno, el euskerra

Esta grabación lo mostraba intacto, inspirado y genial, afrontando nuevas canciones basadas en textos de García Lorca, León Felipe, Espronceda, Quevedo, y los americanos César Vallejo y Ruben Darío, entre otros. Lejos del mercantilismo que impregnó la música popular las últimas décadas, el valenciano sentencia "Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto, ya no hay locos en España, todo el mundo está cuerdo, terrible, horriblemente cuerdo".

Como aquel legendario manchego, Paco desestima las opiniones sanchopanzescas y en el tono de un juglar moderno (nunca mejor dicha esta expresión) redescubre a clásicos como Darío:

"En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesas que cantar!
Más, a pesar del tiempo terco
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris me acerco
a los rosales del jardín
Juventud,
divino tesoro,
ya te vas para no volver!

o Quevedo:

"¿De qué sirve presumir
rosal de buen parecer?
si aún no acabas de nacer
cuando empiezas a morir.
Hace llorar y reir
vivo y muerto tu arrebol.
Rosal: menos presunción,
¿Donde están las clavelinas?
Pues serán mañana espinas
las que ahora rosas son".

El disco tiene más perlas, entre ellas una versión con bandoneones (a cargo de César Stroscio, conocido por su coparticipación en "Ruiseñores de la noche", de Juan Gelman) de "Volverán las oscuras golondrinas" de Bécquer, que en la voz de Ibañez no suena engolado y cursí como cuando lo leíamos en el colegio. El disco, por supuesto es inconseguible por estos lares, aunque con ayuda de alguna mula, podremos escucharlo.

Una curiosidad es que el disco se llamó "Por una canción" en España y fue rebautizado " Ya no hay locos" al llegar a estas costas. Excelente título, por cierto. Si es verdad que "ya no hay locos en España" como dicen los versos de León Felipe, nos queda al menos el consuelo de saber que allí permanece, todavía, Paco Ibañez.

(Bajar aquí)

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